Treinta años de de historias compartidas.
Quiero dar las gracias, en primer lugar, a todas y todos nuestros clientes:
a los que han venido,
a los que siguen viniendo,
a los que vendrán,
y también a los que ya no vienen, por la razón que sea.
Cada uno ha formado parte de este camino.
Siempre hemos trabajado para ofrecer lo mejor que sabemos hacer, y así seguiremos.
Gracias.
Quiero agradecer también a cada persona que ha trabajado aquí.
Unos durante años, otros durante un tiempo más breve.
Sin vosotros, nada de esto habría sido posible.
Gracias de corazón.
Y quiero nombrar especialmente a mis dos manos derechas:
Hedgar, mi jefe de cocina, el que casi nadie ve pero lo sostiene todo.
Y Julio, mi jefe de sala, el que todos ven y representa nuestra casa.
Llevamos juntos… uff… tantos años que ya es una vida.
Gracias por seguir a mi lado.
Hoy también quiero dedicar un pensamiento a quienes desgraciadamente nos dejaron.
No olvido a nadie.
Gracias a nuestros proveedores, que han sido parte fundamental de estos 30 años.
Y, por último, a mi familia.
Gracias por estar cada día a mi lado.
En especial a mis dos hijas… no tengo palabras.
Feliz aniversario, gente de La Vela.
Con cariño,
Paul